jueves, 23 de abril de 2009

¿Como acabamos con la violencia?

Guatemala es un país hermoso, lleno de privilegios dados por Dios; un país con un inmenso potencial y con gente muy valiosa. Pero a pesar de esto vemos que muchas personas sufren por la violencia que está suelta por allí. Es algo realmente triste.

Entonces vale hacernos la pregunta ¿cómo terminamos con esto?

Estoy plenamente convencido que si la situación de nuestro país no es la que deseamos, es únicamente por falta de Dios (no que Dios no esté en Guatemala, sino que más personas necesitan tener a Dios en su corazón y vivir para ÉL). Este fin de semana he tenido el invaluable privilegio de ver cómo cambia la vida de las personas gracias a Él y Su Poderoso Espíritu. Me impresiona realmente ver que una persona que antes robaba y hacía mal a los demás, ahora quiera dedicar su vida a JESÚS y vivir para ÉL. Es un cambio real, provocado por Dios. Esa persona es un delincuente menos y una buena persona más. No sólo se quita un mal en nuestro país, se suma un bien. Habrá ahora alguien más que quiera bendecir a otros y que quiera que Dios haga en sus vidas lo que Dios hizo con él.

De verdad, si queremos un cambio en nuestro país, el único que lo logrará es Dios. Como dije, estoy totalmente convencido de eso. No hay otra solución; la solución se llama Jesús. Muchos creerán que es fanatismo. Yo creo que cambiar uno la vida mala que llevaba por una en la que Dios es el centro de nuestra vida es lo mejor que podemos hacer y lo que Dios quiere. Y no digo "creo" como que es lo que pienso, sino como que tengo la certeza que así es.

Entonces, ¿cómo acabamos con la violencia? Es fácil (al menos en palabras)... sembrando la paz. Algo tan sencillo puede cambiar nuestro país y el mundo. Dios es un Dios de paz. Según la Biblia, Él nos da la paz que sobrepasa todo entendimiento. Cuando alguien recibe a Jesús en su corazón, hay un cambio, se quita lo malo y hay paz en su corazón; se siembra lo bueno. Como también dice la Biblia, no debemos vencer el mal con mal; el mal se vence con el bien. Al hablar y compartir de Dios con las demás personas puede llegar a sembrarse la Palabra de Dios en el corazón de alguien y el Espíritu Santo se pasaría a vivir a ese corazón y sacaría lo malo que pudo haber antes. Hay que "sembrar" a Dios en los corazones, si se puede decir así. Hay que darle de Dios a las demás personas para que todos lo tengamos.

Sembremos la paz en los demás y veremos un cambio. No hay que darle la espalda a la única solución: Jesús. ÉL es la solución. ¿Queremos un país sin violencia? hagamos que más personas tengan a Jesús en su corazón, y la violencia será reemplazada con paz, y con las ganas de hacer el bien por las demás personas.

Que Dios te bendiga!

domingo, 1 de marzo de 2009

¿Querés saber un secreto?

Hola a todos! Llevo bastante tiempo sin escribir algo en este blog y he querido hacerlo desde hace rato, pero por no encontrar "el mensaje correcto" o algo que haya creído conveniente para publicar, no lo había hecho. Hoy decidí que vale la pena publicar cosas que Dios me ha enseñado aunque no desarrolle un tema larguísimo de ellas o no parezcan super inspiradas, y espero poder seguirlo haciendo.

Hoy iba pensando mientras manejaba en que Dios muchas veces nos puede enseñar secretos, cosas que solo a vos (o talvez a otros pocos) ha enseñado. Y me vino a la mente esta frase: Dios te puede enseñar cosas secretas en un libro público. ¿Porqué un libro público? La Biblia es el libro más vendido de la historia; creo que la mayoría de las personas tiene una, aunque sea de adorno o empolvada en algún lado de la casa. Es un libro que está abierto a muchísimas personas, prácticamente a todas, o al menos a todo el que la quiera. Sin embargo ¿cuántos de nosotros nos tomamos el tiempo para leer ese Libro público?

Hace años quise empezar a leer la Biblia. Pensé que si la Biblia es la Palabra de Dios, o sea lo que Dios dice y quiere para nosotros, el Libro supremo, y que con eso podía conocer a Dios, al verdadero Dios y Creador, sería bueno leerla y saber al menos qué decía. Yo no tenía idea de qué estaba escrito adentro más allá de los diez mandamientos y las conocidas historias que uno siempre lee o le cuentan. Entonces intenté empezarla a leer. Creo que si pasé de la primera página fue bastante. En esa ocasión no lo seguí haciendo.

Pasados algunos años, cuando empecé a ir a una Iglesia con mi papá, yo escuchaba lo que hablaban y lo que leían en la Biblia, y me parecía algo realmente extraordinario, entonces quise conocer de lo que Dios dice, por lo que empecé a leerla con muchas ganas. Leía bastantes capítulos al día y quería conocer más y más. Poco a poco fui conociéndola y dejando que Dios mismo abriera mis ojos poco a poco, enseñándome y corrigiéndome Él mismo con lo que dejó escrito en su Libro.

¿A qué voy con todo esto? La Biblia puede ser el libro más público del mundo, puede tener muchas copias vendidas, yo puedo tener una, dos, o tres, con pasta dura, suave, con dibujos, colores, letra grande, como sea. Pero en realidad, de qué sirve si de esa Biblia, sus páginas nunca han sido abiertas, si hay allí una página con palabras (y muy valiosas) que jamás alguien las ha visto o se ha tomado el tiempo de leerlas; si las páginas están allí pegadas y la Biblia está allí como una cosa más en mi cuarto o entre otros libros. ¿Qué pasaría si hoy la agarrás y leés algo que en realidad te impresiona? Talvez la respuesta que estás esperando, o algo que Dios te hable específicamente a vos y que te abra los ojos y te enseñe el propósito de tu vida. En realidad uno no sabe lo que Dios le puede enseñar el día de hoy. El que busca encuentra, y seguro que si nos tomamos un tiempo para ver, aunque sea por curiosidad, qué tiene Dios que decirnos, nos vamos a topar con cosas impresionantes.

Entonces volviendo a la frase: Dios te puede enseñar cosas secretas en un libro público. Él puede tener esas Palabras allí para todos, pero tiene también cosas preparadas específicamente para vos, como si hubiera un regalo empacado en un papel especial y con una tarjeta que donde dice "Para:" está tu nombre, y luego dice "De: Dios". Realmente Dios habla, y está allí vivo, viéndonos y cuidando de nosotros. Dios busca a los que le buscan. Si podemos tomarnos un tiempo para buscar cosas en internet que aunque no sean malas no nos traen tampoco algo bueno; o para ver un programa de televisión; o para hablar con un amigo... seguramente podemos apartar un poco de tiempo para hablar con Quien quiere ser nuestro mejor amigo.

Y para terminar dejo este pensamiento que una vez alguien muy especial me dijo: ¿Porqué voy a conformarme con que otros me digan "la Biblia dice", mejor lo leo yo.

Pensalo, la Biblia está a nuestro alcance, ¿porqué no la leemos? Que Dios te bendiga!!!

domingo, 15 de junio de 2008

Buena predica

Esta es una prédica q encontre en Godtube mientras miraba algunos videos, solo q esta en ingles. La verdad está impactante. Espero q les guste:

jueves, 6 de marzo de 2008

Canciones

Para los que les gusta la musica electrónica, pueden ver este par de canciones que hice. Espero que les gusten. Pueden oirlas en la lista de canciones aqui:
http://www.purevolume.com/breakingchains

Bendiciones!

lunes, 3 de marzo de 2008

¿Siembra o cosecha?

Hay una frase que creo que todos hemos oído más de alguna vez. Es esa que algunas personas cuando les pasa algo que no les gusta, dicen "¿Qué estaré pagando?". Incluso alguna vez pudiste haberla dicho, aunque sea de broma. Esto nos lleva al principio bíblico que muchos conocemos de la ley de la siembra y la cosecha, que dice "todo lo que el hombre sembrare, eso también segará" (Gálatas 6:7). Esto es como una ley que Dios ha instituido, como la ley de la gravedad o las leyes matemáticas. Si vemos este versículo desde el principio dice "No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará". Esto nos dice que no tratemos de engañarnos creyendo que nosotros podemos engañar a Dios intentando cosechar algo que no sembramos... o algo así :)

Entonces cuando alguien dice "¿qué estaré pagando?" es porque sabe que algo puede estarle pasando por algo que hizo en el pasado. Algo así me pregunté hace poco, cuando me dije a mí mismo: mí mismo ¿porqué me están haciendo esto si yo no se lo hago a los demás? (o al menos eso intento). Me preguntaba porqué estaba cosechando algo que yo no he sembrado. Entonces obtuve la respuesta y es muy simple (creo que Dios me la dijo pero decir que "Dios dijo" algo que en realidad no dijo es peligroso. Jeremías 23:16-32). Vos podés sembrar muchas cosas en cualquier momento. Podés sembrar hoy una semilla de apoyar a un amigo que te necesita y luego recibir apoyo cuando lo necesités como cosecha de esa semilla. Así también podés sembrar una semilla de chisme acerca de alguien, y después darte cuenta que están hablando mal de vos, porque vas a estar cosechando lo que un día sembraste. Entonces cuando vos ves que algo que no sembraste te está pasando ¿porqué es?. Porque así como vos vas sembrando semillas a cada momento, los demás también. Entonces cuando hablan mal de vos y vos no has hablado mal de los demás, no estás cosechando lo que sembraste, sino que esa persona que habló mal de vos está sembrando algo que después va a cosechar. Entonces no siempre es "¿qué estaré pagando?", sino también "¿qué es lo que el otro está sembrando?". Eso que te pasa talvez no es tu cosecha, sino la siembra de alguien más. Para toda cosecha debe haber primero una semilla que le dio origen. Entonces si parece que estuvieras cosechando algo que no sembraste, no te preocupés, Dios te va a dar tu cosecha, igual que a los que están sembrando en tu vida. Dios te bendiga!

martes, 13 de noviembre de 2007

Para los que no les gusta bañase XD

Aqui les mando un video q hicimos con mi hermana. Espero que les guste!

jueves, 9 de agosto de 2007

¿Sabes por qué murió Herodes?

Hoy estaba leyendo un pasaje que ya no me acordaba que lo había leído. Es donde se describe cómo murió Herodes. Se encuentra en Hechos 12:20-23. Antes su muerte había pasado ese milagro de cuando Pedro fue sacado de la cárcel por un ángel, lo cual deja también una gran enseñanza porque dice en el verso 5 (cap. 12) que la iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él, por lo que vemos lo poderosa que es la intercesión. Dios incluso mandó un ángel para sacar a Pedro, y de plano que influyó poderosamente la intercesión de la iglesia. Luego de que Pedro salió fue a la casa de María, la madre de Juan (v. 12) y les contó lo que había pasado. Herodes buscó a Pedro pero no lo encontró y después de esto bajó a Cesarea y se quedó allí, dice la Biblia (v. 19).
Cuando se encontraba en ese lugar estaba enojado contra los de Tiro y Sidón, y como ellos eran abastecidos por él, querían hacer las paces. Entonces un día Herodes para hablarles dio un discurso y de plano se lo echó muy bueno porque todos empezaron a gritar "Voz de dios, y no de hombre!", o sea que estaban diciendo que las palabras de Herodes eran como las de un dios! no sé por qué lo hicieron, talvez era una forma de ganar el favor de él; pero no es eso a lo que quiero llegar. Dice en el verso 23 que al momento llegó un ángel de Dios y le hirió y se murió... ¿pero porqué? allí mismo dice la respuesta: "por cuanto no dio la gloria a Dios"!!!. A mi me parece impresionante lo importante que es darle la gloria a Dios en todo. Herodes se tragó las palabras del pueblo y no dio la gloria a Dios, porque no le pertencía la gloria a Herodes, le pertenecía a Dios. Si él te da la bendición de sobresalir en algo, recordá que no sos vos, es Dios quien te dio la bendición de tenerlo. Si sos bueno en las clases hacé de eso una forma de que otros conozcan de Dios y sepan Quién es tu Padre y el que te ayuda a lograrlo. Aunque seas muy pilas, por ejemplo si sos bueno para el fut, ¿¿quién crees que te hizo pilas para eso?? Dios reparte dones y Él nos ayuda a ganar nuestras batallas, y algo que aprendí que me impactó en la historia de David es que cuando él venció a Goliat, le cortó la cabeza... le cortó la cabeza!!! bueno, no es eso lo que me impresionó, sino que dice en 1 Samuel 17:54 "Y David tomó la cabeza del filisteo y la trajo a Jerusalén, pero las armas de él las puso en su tienda" ¿Porqué hizo eso? porque el trofeo (la cabeza... así como cuelgan las cabezas de los venados en las paredes) o la gloria (en el caso de Dios) se la llevaba al rey, pero las armas le quedaban a él (David, y en el caso de Dios, a nosotros). Así debe ser en cada batalla que te toque pelear. Vos le das la gloria a Dios, porque no es por tus méritos que la ganás, pero al mismo tiempo Dios te deja nuevas armas que sacaste de esa batalla para que las uses en la siguiente y la ganés.
El punto importante es dar la gloria a Dios en todo; Herodes tuvo una muerte humillante, al morir se lo comieron los gusanos, y fue por no darle la gloria a Dios. La soberbia es algo que a Dios le desagrada, y de plano no queremos ser desagradables a Dios. Así como cuando éramos del mundo y venía ese o esa que nos caía mal y uno decía "ala gran, ahí viene aquel", claro que Dios no dice así de nosotros, pero imaginate cómo sería caerle mal a Dios, y por ser un soberbio. A Dios no le gusta la soberbia, porque eso significa exaltarse a sí mismo, al que nos toca exaltar es a Dios, punto. Si Dios quiere que seas exaltado va a ser Él el que lo haga, no te preocupés por hacerlo vos. De todos modos si querés ser exaltado, humillate, porque dice en Mateo 23:12 "Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido". Si sos líder o tenés gente a tu cargo, o si querés llegar a serlo, debés aprender esto: una clave importantísima de la autoridad es la humildad. Cuando Dios te pone en un lugar en el que estás sobre otras personas no es para que ellos te sirvan a vos, es para que vos les sirvás a ellos. Eso de plano fue algo que Herodes no entendió; él se encontraba en el puesto más alto del gobierno, pero su visión era que todo el pueblo estaba bajo sus pies, cuando en realidad él estaba bajo los pies de Dios y para servir al pueblo. Le gustó la alabanza, se sintió bien de que lo exaltaran, y la verdad ¿a quién no?, pero nosotros sabemos a Quién es al que hay que darle la gloria, y robársela es un gran, gran, gran error... si no, preguntémosle a Herodes, o a los gusanos que se lo comieron. Y para terminar veamos otra actitud totalmente contraria a la de Herodes.
¿Te acordás de Cornelio? Si no, lee Hechos 10:1-3. Era un hombre piadoso y temeroso de Dios con toda su casa, que hacía muchas limosnas a Dios y le oraba siempre. Era la mera onda el tipo. Y Dios le dio una visión en que apareció un ángel que le dijo que mandara a traer a Pedro. Cuando Pedro llegó sucedió lo siguiente (v. 25) "salió Cornelio a recibirle, y postrándose a sus pies, adoró". ¿A quién adoró? ¡A Pedro!... bueno, pero Pedro pudo pensar: este es un hombre temeroso de Dios que le ora todos los días, de plano sabe lo que está haciendo, entonces que siga. Pero, ¿qué hizo Pedro? (v. 26) "Mas Pedro le levantó, diciendo: Levántate, pues yo mismo también soy hombre". Seguro él sí sabía su posición y a Quién le corresponde la gloria, a pesar de ser el mismísimo apóstol a quien Jesús le dio las llaves del Reino, aquél a quién Dios ya había utilizado para sanar enfermos y resucitar muertos, el que cuando dio su primer discurso se convirtieron 3000 personas. Si alguien tenía humanamente de qué jactarse era Pedro, pero no lo hizo, él daba la gloria a Dios.
El fin del mensaje es que veamos lo importante que es darle la gloria a Dios en todo, y saber reconocer que lo que tenemos nos es dado por él y no viene por nuestras propias fuerzas. Seguro hay montones de versículos que podemos citar en este tema, pero este pasaje me impactó... una muerte humillante por no darle la gloria a Dios... gracias a Dios que todavía estamos vivos. Por eso mismo paró el diablo donde está, por querer tomar el lugar de Dios. Como dice una de mis líderes, la soberbia es como el repelente de mosquitos para Dios, lo aleja, e impide que tengás muchas bendiciones. Como dice su Palabra: el que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel (Lucas 16:10). La soberbia puede impedirte recibir lo que Dios quiere darte que está por venir si tenés un corazón soberbio.

Que Dios te bendiga.